lunes, 23 de noviembre de 2009

como se debe vestir una secretaria

En el transcurso de las diversas épocas, la ropa comenzó a relacionarse con el estrato social, personalidad, posibilidades económicas, y también con las actividades que cada uno realiza. Es bien diferente, por ejemplo, el vestuario de una secretaria ejecutiva, al de un operario y éste al de un deportista. Las modas fueron cambiando con los tiempos, volviéndose muchas veces a las anteriores pero con toques modernos, según la creatividad de los diseñadores. Así, en distintas épocas y culturas, se han usado mantos, trajes, taparrabos, jeans, miriñaques, remeras, túnicas, minifaldas o vestidos de cola. Piel y cuero fue lo primero que el hombre usó y aún hoy es moda. Alrededor de siete mil años atrás apareció el telar y en la Edad Media comenzaron a realizarse tejidos de punto y mallas. Hasta el siglo XIX las telas se fabricaban con elementos naturales como algodón, seda o lana. Luego aparecieron las fibras sintéticas, manteniéndose en la actualidad. Ahora podemos hablar también de una reducción en el mercado de géneros, pues las prendas se compran hechas. El actual ritmo de vida impide muchas veces la confección casera. Esto nos exige aprender a elegir buen diseño y buena hechura. También debemos saber escoger la prenda adecuada para nosotros. Es muy desagradable, y a veces raya en lo ridículo, ver a alguien vestido con algo que no le corresponde. El vestuario debe acompañarnos resaltando lo mejor y disimulando lo inestético, según altura, rasgos, volumen corporal, edad, sexo, ocasión para la que nos vestimos y teniendo en cuenta combinación de colores, estilos, etc. Como podemos ver, saber vestirse es un arte que debemos aprender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada